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EL PARDO-SENDA FLUVIAL DEL MANZANARES

FICHA TÉCNICA
TIPO: Lineal
NIVEL: Fácil
DESNIVEL POSITIVO ACUMULADO: 78 m
INICIO: Estación de metro Pitis
FINAL: Estación de metro Pitis
TIEMPO: 6-7 h
DISTANCIA: 11,59 km

Para llegar al inicio de esta ruta se puede ir en metro y bajarse en la estación de Pitis (línea 7), donde también llega el tren de cercanías. Si se llega en coche, se puede dejar por esta zona. Al salir a la superficie hay que tomar la calle Gloria Fuertes a la derecha, pasar una rotonda y luego nos encontraremos, a la derecha, la calle Menchu Ajamil. 
© Javier Serrano
La tomamos y pasaremos por debajo de la vía férrea y de la M-40. Continuaremos por el Camino de Vaijaroso, una pista que bordea unas infraviviendas, donde veremos algunas explotaciones ganaderas.
© Javier Serrano
Hay que ir en línea recta, buscando la tapia del monte de El Pardo que queda al fondo. Al alcanzarla, hay que tomar a la derecha, bordeándola hasta llegar a la carretera de El Pardo a Fuencarral. 
© Javier Serrano
 Desde esta zona tenemos una buena panorámica sobre la ciudad de Madrid.
© Javier Serrano
En el cruce giramos a la izquierda y caminamos por la carretera. Llegaremos a una puerta de entrada.
© Javier Serrano
La atravesamos y descubrimos ese enorme encinar que es el monte de El Pardo. En la curva encontraremos un camino que va por la derecha, en paralelo a la carretera. Tomamos ese camino. Algo después, la carretera tuerce a la derecha, debemos cruzarla y seguir en línea recta. Encontraremos indicaciones del GR-124. 
© Javier Serrano
A nuestra izquierda quedará una tapia que da al complejo de la Quinta del Duque del Arco, que cuenta con un palacio similar al de La Zarzuela, huerta y jardines. Al llegar a la esquina de esa tapia, hay un cruce.
© Javier Serrano
 Debemos ir en diagonal hacia la derecha, salvando una barrera.
© Javier Serrano
Continuamos recto por una pista hasta el mirador de Valpalomero, que en realidad son dos miradores con unas vistas bastante bonitas. En esta zona hay mesas para comer.
© Javier Serrano
© Javier Serrano
Retrocedemos un poco hasta un cruce de pistas. Hay que ir hacia la izquierda, bajando un poco de pendiente. Algo más adelante, veremos un nuevo cruce, aquí hay que tomar el camino de la derecha y seguirlo, sin abandonarlo, hasta llegar a la M-605, la carretera que une Madrid y El Pardo.
Sierra de Guadarrama © Javier Serrano
Madrid desde el monte de El Pardo © Javier Serrano
© Javier Serrano
© Javier Serrano
© Javier Serrano
© Javier Serrano
© Javier Serrano
© Javier Serrano
En la M-605 doblamos a la derecha e iremos atravesando la localidad de El Pardo, siguiendo la prolongación de la carretera. El Pardo no es demasiado grande, así que es difícil perderse. Al llegar a la iglesia de la Inmaculada Concepción encontraremos una plaza bastante animada. Aquí hay que girar hacia la izquierda, en dirección al puente de los Capuchinos. Si se quiere recorrer el tramo final de la senda fluvial del Manzanares, hay dos opciones: pasar el puente y luego girar a la derecha y seguir un sendero hasta llegar a la presa, bordeando el río Manzanares; o bien, girar a la derecha, antes de cruzar ese puente y remontar el río hasta llegar a la presa, donde hay una explanada habilitada como merendero. Al llegar a la presa no hay posibilidad de pasar a la otra orilla (hay una pista pero no está abierta al público). Se puede cruzar unos metros antes, por la pasarela de Mingorrubio. Sea cual sea la opción escogida, el sendero está perfectamente señalizado y es un bonito paseo entre olmos, chopos, encinas, alcornoques, sauces...
© Javier Serrano
Presa del embalse de El Pardo © Javier Serrano
Presa del embalse de El Pardo © Javier Serrano
Para volver al punto de partida habría que deshacer el camino descrito. Si no se desea caminar más, se puede optar por tomar un autobús hacia Madrid: el 601, hasta Moncloa, o el 602 hasta el hospital de La Paz.
Esta ruta se puede conectar con la senda fluvial del Manzanares y hacerla en su totalidad, o una vez dentro del monte de El Pardo (en la parte pública, no la privada) conectar con alguna de las dos rutas que hay: la senda Valpalomero o la senda Peñarrubia (o del Desaguadero) (PINCHAR AQUÍ).
El Pardo es un barrio que fue absorbido por Madrid en 1950. Sus principales puntos de interés son el Palacio Real de El Pardo, que fue una de las residencias de los reyes de España hasta Alfonso XIII y del dictador Franco entre 1940 y 1975, y el Palacio de la Zarzuela, residencia actual del rey. Uno de los habitantes más ilustres de El Pardo fue el pintor Franciso de Goya, que vivió en la localidad durante varios años.

SENDA FLUVIAL DEL MANZANARES

FICHA TÉCNICA
TIPO: Lineal
NIVEL: Bajo
DESNIVEL POSITIVO ACUMULADO: 20 m
INICIO: Carretera M-605, en el aparcamiento del club deportivo Somontes
FINAL: Carretera M-605, en el aparcamiento del club deportivo Somontes
TIEMPO: 3 h
DISTANCIA: 7,41 km 

Esta ruta, también denominada «corredor ambiental del río Manzanares», se inicia en el aparcamiento del club deportivo Somontes. Si no se puede dejar el coche ahí, hay otros aparcamientos en esa misma carretera, más hacia el norte.
Es una ruta muy fácil y muy lisa que transcurre en paralelo al río Manzanares, por tramos que alternan ambas orillas. Se trata de una zona rehabilitada y que se encuentra perfectamente marcada. La pista también es utilizada por ciclistas. Tiene una gran importancia desde el punto de vista ecológico. Entre la abundante flora, destaca la presencia de olmos, sauces, chopos, zarzas... En cuanto a la fauna, podemos toparnos con ejemplares de azulón, martín pescador, ánade, cotorra argentina, garza real, grajilla... En invierno se puede apreciar el vuelo migratorio de la gaviota reidora. En los alrededores de esta ruta, dentro de esa inmensa masa forestal que es el monte de El Pardo (el encinar más extenso de la Comunidad de Madrid), se pueden encontrar especies como el águila imperial, la cigüeña negra o el buitre negro.
Rodeando el restaurante Carpio Somontes, accedemos hasta la orilla del río Manzanares. 
 
 
A partir de aquí, podemos ir remontando el río, junto a su orilla. Hay un sendero estrecho, muy próximo al río, muy bonito pero con algunos tramos inundados (depende de la época del año). Luego hay otras dos pistas paralelas que también avanzan junto al río Manzanares; son más anchas y es por donde circula el grueso de los ciclistas y los paseantes. 
 
 
Algo más adelante, pasamos por debajo del puente por donde transcurre la vía férrea.
 
 
 
Avanzamos hasta llegar al pueblo de El Pardo, más concretamente hasta el puente de Los Capuchinos. A través de este puente se puede cruzar a la otra orilla. La carretera que sube nos llevaría hasta el convento Cristo de El Pardo. 
 
 
Nada más pasar el puente giramos hacia la derecha y por el sendero continuamos remontando el río. Ahora caminaremos dejando el Manzanares a nuestra derecha y por nuestro lado izquierdo quedará una valla metálica que limita un terreno de gran superficie que pertenece a Patrimonio Nacional y que es para uso exclusivo del rey (ese terreno sólo se abrió al público en tiempos de la Segunda República y si se busca en Googlemaps apenas hay información). En esta otra orilla la vegetación es ligeramente diferente: abundan los olmos y especies más propias de la dehesa, como la encina y el alcornoque, pudiendo encontrar ejemplares muy grandes y muy viejos. También hay chopos e incluso algún plátano de sombra. 
 

Nos encontraremos con un azud (del árabe: as sad, «barrera»), una presa derivadora que sirve para elevar el nivel del río y derivar parte del caudal. Está diseñado de tal modo que los peces pueden remontar el curso del agua.
 
 
Un poco más adelante, nos encontraremos una pasarela que permite cruzar el río de nuevo y que puede ser utilizada en el camino de vuelta (el día en que se hizo esta ruta esa pasarela estaba cerrada por el gran caudal de agua que llevaba el río). 
 

Seguimos por la misma orilla hasta llegar a la presa del embalse de El Pardo. Aquí se puede apreciar la enorme fuerza con que se libera el agua del embalse a través de una tubería. 
 
 
 En esta zona del final de la ruta se pueden ver unos olmos bastante espectaculares.
 

Desde aquí no se puede pasar a la otra orilla, así que, como la ruta es lineal, hay que retroceder por el mismo camino. Más adelante se puede pasar al otro lado por la pasarela o por el puente de Los Capuchinos.
Esta ruta transcurre muy cerca del monte de El Pardo, por lo que se puede conectar con otras que atraviesan dicho monte. Además, si se hace al atardecer, podremos contemplar hermosos crepúsculos.